241 años de la Virgen del Rosario como patrona de Cúa

Por: Iván López Calero

Origen

     Un sacerdote español llamado Domingo Guzmán, es enviado en una misión espiritual evangelizadora al sur de Francia, específicamente a la localidad de Prouille, para que predicará los evangelios en esa comunidad considerada herética,  allí fundó un convento para mujeres convertidas al cristianismo y cerca tenía una Capilla dedicada a la Santísima Virgen, en ese lugar trabajó por muchos años, pero sus avances eran mínimos, un día del año 1208, sintiendo que no lograba los objetivos y que su causa estaba perdida, fue a la Capilla del lugar y le rogó a la Virgen que lo ayudara y allí se le apareció la Virgen con un Rosario en las manos y le enseño a Domingo a recitarlo, además le dijo que lo enseñara y predicara por todo el mundo y que así el lograría que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias, Domingo salió del lugar con el Rosario que la Virgen le entregó y comenzó a predicarlo obteniendo gran éxito y muchas personas se convirtieron y volvieron a la fe católica. 

virgen-del-rosario-entregando-el-rosario-a-santo-domingo-de-guzmc3a1n-obra-de-camerc3b3n-siglo-xviii-detalleVirgen del Rosario entregando el Rosario a Santo Domingo de Guzmán, obra de Camerón, siglo XVIII (detalle) imagen tomada de  http://www.catedraldevalencia.es/recorrido-por-la-catedral13.php

   Años después los ejércitos cristianos en Francia y los ejércitos Albingences, <<comunidad considerados herejes>>, se vieron enfrentados en una Batalla en la localidad de Muret, Simón de Montfort dirigente del ejercito cristiano le pidió a Domingo de Guzmán le enseñara a la tropa a rezar el Rosario lo cual hicieron con mucha devoción, los cristianos ganaron la batalla y De Montfort consideró que había sido un milagro por rezar el Rosario, como muestra de gratitud  De Montfort construyó una capilla a la Virgen del Rosario siendo esta la primera dedicada a su devoción.

     Entre los años de 1568 a 1571 los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban una invasión a Europa, los países europeos enviaron una flota a confrontarlos y las dos flotas, la musulmana y la cristiana se encontraron en el Golfo de Corinto, cerca de la Ciudad portuaria de Lepanto, en Grecia, el día 07 de Octubre de 1571, la flota cristiana estaba compuesta por soldados cristianos de los países de España, Génova y Venecia y su comandante fue Don Juan de Austria, según las crónicas, la armada musulmana era superior en número y barcos de guerra a la cristiana, el Comandante Don Juan de Austria dio la orden de que todos los soldados rezaran el Rosario antes de la batalla lo cual hicieron con mucha devoción, luego de esto inició un duro batallar que se extendió hasta altas horas de la tarde, pero al final la Batalla la ganaron los cristianos.

pintura-de-la-batalla-de-lepanto-de-juan-de-toledo-y-mateo-gilarte-obra-del-siglo-xvii-1663-1665-ubicacic3b3n-iglesia-de-santo-domingo-murcia-detallePintura de la Batalla de Lepanto de Juan de Toledo y Mateo Gilarte, obra del siglo XVII. 1663-1665. Ubicación: Iglesia de Santo Domingo, Murcia, imagen tomada de  http://articulosdeapologeticacatolica.blogspot.com/2014/10/el-santo-rosario-y-la-batalla-de-lepanto.html

     Don Juan de Austria sin dudarlo un solo momento atribuyó el triunfo de la batalla de Lepanto a <<la poderosa intervención de Nuestra Señora del Rosario>>  en agradecimiento el Papa Pío V instituyó el día 07 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y luego el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario. Para 1716 el Papa Clemente XI, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal, convirtiéndose así en una devoción mayor.

Como Patrona de Cúa

      Para mediados del siglo XVIII en el nuevo continente de América, en la Provincia de Venezuela, específicamente en el Valle del Tuy, se había comenzado a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana, un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, (lugar que se tiene por el sitio donde estuvo el primer poblado, llamado Santa Rosa de Marín) esas nuevas tierras de la Cúa, son del producto de una donación realizada a la iglesia católica por los herederos de Doña Ángela Thomasa Ferrera, (según dato del Obispo Mariano Martí), y es en este lugar donde se registra la construcción del primer templo católico erigido en el pueblo de Cúa, entre finales de 1758 a 1765, celebrándose la primera misa y su bendición el 10 de diciembre de ese año 1765,  y fue en advocación o colocando a Santa Rosa de Lima como patrona del mismo, el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero, en los apuntes de su Visita Pastoral realizada al pueblo de Cúa el 01 de Noviembre de 1762, nos dice al respecto lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

     Cúa se encuentra ubicada sobre una falla geológica, a saber la falla del Caribe, situación que ha afectado a la población a lo largo de su historia, el primer terremoto que afectó la población negativamente y del que se tiene referencia, es el llamado de San Bernabé, ocurrido el 11 de junio del año 1641, el cual destruye las construcciones ubicadas dentro de la hacienda Marín, luego el pueblo sufrió los embates de otro terremoto, llamado de Santa Úrsula, sucedido el día 21 de octubre de 1766, destruyendo el primer templo construido ya en las tierras de Cúa, y sufrió también los embates de otros sismos  menores que se registraron entre esas fechas antes citadas, lo cual trajo como consecuencia que los representantes de la Iglesia, <<que tal vez en la búsqueda divina de protección del pueblo contra los terremotos>>, para el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz, se designase a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, Enrique Bernardo Núñez, primer cronista oficial de Caracas, nos indica en su libro La ciudad de los techos rojos, (1947), que:

Las fuertes sequías hacen invocar a N.S. de Copacabana, y los terremotos, a la Virgen del Rosario y de las Mercedes. (Pág. 12)

    Esa es una de las hipótesis acerca del porque se le cambia la advocación a la parroquia eclesiástica, la otra hipótesis que se plantea es el hecho de que Charallave es elevada a curato el año de 1762 y su iglesia es en advocación a Santa Rosa de Lima, por tanto se le cambia el patronato a Cúa por el de Nuestra Señora del Rosario.

     Lo que si queda claro de lo expresado en los párrafos anteriores, es que desde ese año de 1774 es patrona de Cúa, Nuestra Señora del Rosario, la cual ha velado y cuidado de los cueños en los momentos difíciles y de alegrías a lo largo de la historia de este terruño Tuyero, por espacio de los últimos 241 años.

nuestra-sec3b1ora-del-rosario-de-cc3baa-11Imagen de Nuestra Señora del Rosario de Cúa, foto Iván López Calero, año 2009

Fuentes consultadas:

  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Nuñez, Enrique Bernardo, La ciudad de los techos rojos, (Una selección), Caracas, Fundación Editorial el perro y la rana, Fundación Imprenta Ministerio de la Cultura, 1ª edición, 2007, 224 pp.
  • Pérez, Adolfo Angulo. 1690. Homenaje a Cúa en el 285 aniversario de su fundación. 1975, Caracas, Tipografía El Rincón, s.r.l., Concejo del Distrito Urdaneta, Cúa, 1975, 52 pp.
  • Rojas, Arístides. Crónica de Caracas, (artículo La Abogada de los Terremotos), Caracas, Venezuela, 2ª edición Fundarte, Talleres Impresos Publigráfica 66 C.A.,  2014, 244 pp.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa para 1926.

Por: Iván López CaleroIglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Año 1926 (2)

     La fotografía es una herramienta de expresión muy poderosa, cada imagen encierra en sí misma un conjunto de anécdotas o historias, algunas veces complejas y otras muy sencillas, pero todas dignas de ser narradas, esto último podemos hacerlo a través de la foto descripción o la narración descriptiva de una imagen, con la finalidad de contar esas crónicas o historias, de lo observado y capturado por algún fotógrafo, en algún determinado momento y lugar. Susan Sontag en su obra “Sobre la fotografía” 1973, expresa lo siguiente:

Toda fotografía tiene múltiples significados; en efecto, ver algo en forma de fotografía es estar ante un objeto de potencial fascinación. La sabiduría esencial de la imagen fotográfica es la superficie, Ahora piensen o más bien sientan, intuyan, qué hay más allá, cómo debe de ser la realidad si ésta es su apariencia. Las fotografías, que en sí mismas no explican nada, son inagotables invitaciones a la deducción, la especulación y la fantasía.

     Por tanto toda fotografía tiene a cuestas una o varias historias y al usarla únicamente como una herramienta para contar una historia, estaremos haciendo “narración descriptiva de una imagen”. De allí que la fotografía pasa a tener un papel protagónico como documento primario en la reconstrucción del discurso histórico y no solo a ser accesorio complementario de éste, incluso el registro gráfico de lo construido en una población o ciudad por el hombre, (edificios, monumentos, carreteras, trenes, etc.) ya a través de la pintura o de la fotografía, constituye una imprescindible fuente primaria para la revisión del pasado de éstas, que nos permite apreciar  y comprender con mayor amplitud el ordenamiento o el flujo de las diversas transiciones que se debieron realizar para el desarrollo o crecimiento de esos espacios geográficos.  

     Partiendo de lo antes expuesto, y empleando esta técnica de narración descriptiva, en el presente artículo revisaremos una fotografía de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de la población de Cúa, con la finalidad de realizar una breve relación histórica o crónica de la misma y la descripción de la citada imagen que resguarda un momento específico de relevante importancia en su historia.

La crónica

     La iglesia nuestra señora del Rosario ubicada en la población de Cúa, del actual Municipio Urdaneta del Estado Bolivariano de Miranda, es según las diversas crónicas esgrimidas por diversos investigadores el quinto templo, iglesia o recinto de la religión católica referido en sus diversos escritos y que ha tenido esta población de Cúa.

      La primera referencia acerca de un recinto religioso católico o iglesia en la población de Cúa es el de una pequeña capilla o curato, ubicada dentro de las tierras de la hacienda Marín para principios del siglo XVII, (cosa que por cierto en la época era común que en cada hacienda hubiese una capilla)  la cual se considera como la primera hacienda en las tierras de la hoy Cúa, al parecer esta capilla fue construida para la doctrina de los aborígenes y de los esclavizados africanos y que por ser la única en varias leguas a la redonda también usaron los blancos, son varias las hipótesis acerca de en advocación ha cual santo estaba dedicada, ya que algunos exponen que a la Virgen de la Barbanera, otros que al Jesús Nazareno, pero la teoría que al final se ha impuesto es la de en advocación a la Virgen de Santa Rosa de Lima,incluso al primer poblado,que al parecer quedaba dentro de la hacienda, se le conoció con el nombre de Santa Rosa de Marín.

     Posteriormente el año de 1641 se registra un terrible terremoto en Caracas con réplicas de catastróficas consecuencias para este poblado, lo que hace pensar a los pobladores (que por cierto en su mayoría eran esclavos) que el pueblo se debe mudar, cosa que no ocurre pues los dueños de las haciendas no lo permiten, luego se registran constantes inundaciones que sufriera la hacienda por el constante crecimiento del Río Tuy lo cual se regía por condiciones climáticas periódicas en su mayoría impredecibles (el niño, temporada de huracanes del Caribe, la niña, entre otros), razón que determina mudar el poblado.

     Para mediados del siglo XVIII se comienza a construir en las llamadas tierras de la Cúa o la Cuana un poblado, esto en una loma alta que quedaba fuera de los terrenos de la llamada hacienda Marín, es en este lugar donde se registra la construcción del segundo templo católico o la segunda iglesia, (que realmente vendría a ser el primero construido con esa utilidad) aún en advocación a Santa Rosa de Lima,el Obispo Don Diego Antonio Diez de Madroñero en una visita pastoral realizada a la población de Cúa el 1° de Noviembre de 1762 señaló en sus escritos lo siguiente:

Que la nueva iglesia se está construyendo en el sitio de la Cúa o la Cuana y que estaba a medio construir, la ubicación de este nuevo Templo no contaba con el apoyo de los dueños de haciendas, pues en su mayoría eran partidarios en que el pueblo debía continuar en terrenos de la hacienda del Marques del Toro, o sea en Marín. (Sic)

     Al parecer estas tierras de la Cúa o Cuana habían sido adquiridas por la Religión Católica, y por tanto el Obispo Madroñero se empeñó en que se construyera allí el nuevo poblado, incluso lo ordenó a los hacendados rehaceos en un comunicado posterior donde expresaba:

“El Obispo Madroñero, bajo pena de excomunión, dispone que se forme pueblo en el sitio señalado de la Cúa o Cuana. Por ser terrenos propios, con bastante paz y descubierto terreno, el lugar es apropiado y se puede formar una grande plaza y alrededor de ella situar muchas casas”. (Sic)

      Este templo es una construcción modesta con techos de rafas y palmas con paredes de bahareque aunque de mayor tamaño que su predecesor. El 10 de diciembre de 1765 es bendecido ese nuevo templo e incluso se celebra la primera misa por el padre Juan José de la Sierra. El día 21 de octubre de 1766 ocurre otro terremoto en Caracas a eso de las 4:30 de la tarde, cuyas réplicas también se sienten en Cúa y ocasionan destrozos, incluida la iglesia la cual queda muy debilitada, luego en el año de 1774 por orden o disposición del provisor Padre Dr. José María Muñoz se designa a la Santísima Virgen del Rosario como patrona titular de Cúa y como patrona menos principal a Santa Rosa de Lima, el cura párroco para ese momento era don Nicolás Antonio Colón y Soto, quien prestó servicio en ese Curato de Marín desde el día 19 de febrero de 1772.

     El día 2 de junio de 1783 visita la población de Cúa el Obispo Mariano Martí y describe la iglesia en su Libro personal con las siguientes palabras:

“Su titular es Nuestra Señora del Rosario. Su fábrica material es de una nave cuyas paredes son de tapias y raphas encaladas por dentro y fuera y el techo de Texas sobre tablas alfardas y tirantes labrados, obra limpia y hermosa. Tiene poco más de nueve varas de ancho en limpio y quarenta de largo, inclusive diez que ocupa la capilla mayor, distinguida del cuerpo de la Iglesia con gradas en el pavimento, techo superior en forma de encapillado y un hermoso y elevado arco de ladrillo. Tiene tres puertas grandes, las dos en los costados y la una al frente con su fachada de ladrillo y sobre esta puerta está formado el Coro de tablas y vigas y a un lado de la fachada hai un torreon de mamposteria cubierto con media naranja de ladrillo dividido en dos cuerpos, de los quales el bajo sirve de baptisterio con puerta de arco hacia la iglesia y en el mas alto están las campanas” (Sic, Pág. 283)

     Ese segundo templo fue destrozado por las secuelas del terremoto ocurrido en Caracas el año de 1812 y reconstruido posteriormente en 1846 por Fray Blas Giner, y para ese momento el cura párroco de Cúa era Mariano Arocha, haciéndolo más grande en tamaño, altura y se le da la forma de iglesia a tres naves, se mejoran los materiales de construcción ya que fueron usados ladrillos en vez de adobes, los techos elevados y construidos con maderas y tejas de arcilla, con grandes puertas y ventanales, convirtiéndose así en el tercer templo o Iglesia de la población de Cúa, el mismo sería bendecido en 1855 por el presbítero Guevara y Lira, éste templo sería destruido por un terremoto cuyo epicentro fue justamente la población de Cúa el 12 de abril de 1878 a las 8 y 30 minutos de la noche.

Ruinas de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa,Ruinas de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Foto publicada en el Cojo Ilustrado Nº 69, año III, del 1º de Noviembre de 1894.

     Fueron muchas las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por el  terremoto de 1878 a la población de Cúa y a ésta le costó mucho tiempo recuperarse de tal situación, el templo quedó completamente en ruinas, no se toma la decisión de reconstruir rápidamente pues existen otras prioridades y por no contar con presupuesto para su recuperación, se tomó la decisión de acondicionar un lugar como provisional para las funciones de la iglesia, a éste lugar y con el paso del tiempo las personas del pueblo lo llamaron “La Iglesíta” siendo éste el cuarto templo católico de la población, el cual funcionó como provisoria hasta 1929 cuando se reinauguró el actual templo, la misma quedaba al final de la Calle que hoy tanto el lugar donde estuvo emplazada como la calle se le conocen como “La Gruta”  pues luego de haberse caído la capilla, allí se construyó una gruta dedicada a la virgen de La Coromoto.

Antigua Iglesita de Cúa sobre la calle la Gruta, Cúa, Año 1922.Antigua Iglesíta de Cúa sobre la calle la Gruta, Cúa, Año 1922.

     Después de varios intentos para reconstruir la antigua iglesia en el mismo lugar donde estaba el segundo y tercer templo, se comienza firmemente su recuperación por iniciativa de la propia comunidad cueña y el 22 de Mayo de 1909 (según datos suministrados por Manuel Vicente Monasterios) se constituye la primera junta para la reconstrucción del templo, integrada por el Padre Mejías como Presidente, Don José Arvelo como Tesorero, Don Julián Carías como Secretario de Correspondencia y Don Francisco Manzo como Secretario de Actas. Se nombraron juntas subalternas en los caseríos y vecindarios para motivar la participación de la feligresía, conseguir fondos y organizar las llamadas fajinas, trabajo comunitario y voluntario donde participaba toda la población.

     El día 27 de enero de 1917 se colocó en acto solemne la piedra fundacional para la reconstrucción del templo, con la presencia de Monseñor Dr. Felipe Rincón González, Arzobispo de Caracas. Los trabajos terminaron el año de 1929 y la directiva de la Junta que finaliza la construcción en ese año estaba presidida por el padre Juan Bautista Miralles, el General Roseliano Luque como Vice-Presidente, el Coronel Don Tomás Hugo Quiroba como Tesorero y Don Francisco Manzo como Secretario. Se abrió al público con una misa en la cual el Monseñor Dr. Felipe Rincón González, bendijo el templo el 27 de enero de 1929, este templo fue consagrado el 09 de octubre de 2009, por Monseñor Freddy Jesús Fuenmayor Suárez.

La descripción de la Imagen de 1926

      La imagen que ha motivado este artículo, con la finalidad de ser descrita, fue tomada el año de 1926, originalmente es de color sepia, en material fotográfico con dimensiones de 06 x 03 pulgadas y ha sido resguardada por la familia Fuentes – Robles de la población de Cúa, algo que nos llama mucho la atención es que la imagen fue impresa invertida en sus laterales y al digitalizarla se realizó la inversión tomando como referencia la cordillera del interior.

     Al revisar la fotografía la primera pregunta que surgió fue ¿desde qué punto fue capturada la imagen? y la respuesta se obtiene al ubicar la sección de la cordillera del interior que corresponde hoy día al pie de monte de la llamada Colonia Mendoza,  entre los Cerros de El Tigre y Cerro Colorado, lo que permite a su vez identificar la ubicación del fotógrafo, aproximadamente sobre la estructura de la antigua Iglesíta la cual quedaba al final de la Calle La Gruta y sobre la Calle Bolívar, esto también porque desde ese lugar justamente da una visión de la cara lateral derecha de la iglesia con relación a su construcción orientada de sur al norte.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Cúa, Año 1926 (2)     En la imagen el elemento principal es el edificio de la Iglesia y se puede apreciar su cúpula posterior y el remate en forma de capullos de flor de las dos torres delanteras destacando en color blanco, también resaltan unos andamios que apoyados sobre la cara frontal de la iglesia en la torre izquierda se usaban en el trabajo de mampostería de la fachada en ese momento, además se observa que el resto de la estructura se encuentra en obra limpia, esto es sin ser recubiertos los ladrillos o adobes empleados en la construcción con yeso, cemento o algún otro tipo de argamasa.

Al observar la foto no dejan de llamar la atención los techos de tejas con sus caídas a medias aguas y los diferentes patios internos de las casas y es que como hemos afirmado la fotografía fue tomada desde la antigua torre de la Iglesíta (hoy desaparecida) y por tanto ese detalle permite justamente ir escudriñando y al mismo tiempo revelando la ubicación de la Calle Comercio y de la Calle Zamora e incluso del lugar que después conoceríamos como Las Oficinas del Sistema de Riego y luego como  La Purina o una tienda de venta de productos avícolas que funcionó desde la década de los setentas hasta bien entrados los 80.

En esta foto se puede apreciar casi en su centro una pared blanca que permite identificar el final de la Calle Comercio de Cúa, uniéndose con la Calle Gral. Zamora, ese lugar es conocido como la esquina de Los Cuatro Vientos, como nota anecdótica agregamos que en esa casa de pared blanca estuvo ubicada la carpintería de Salvador Minicozzi en la década de los 50.

     A la izquierda del que observa se puede apreciar en extensión hasta el pie de monte de la serranía del interior una llanura poblada de árboles y es que llama nuestra atención justo porque en ese lugar hoy día se encuentra ubicada la Urbanización Lecumberry y que en la imagen se puede apreciar cómo era en la época las tierras de La Hacienda, incluso revelando los límites del pueblo que solo llegaban hasta lo que se llamaban los corrales en la hoy avenida perimetral (Avenida que acotamos no existía para la época de esta foto).

     A través de esta imagen se constatan las crónicas de la reconstrucción de la iglesia hasta el año de 1929, ya que se observa en ella los andamios y los indicios de la restauración y reconstrucción del templo, además permite observar los avances que ha recibido la estructura al contrastarla con las variaciones que la misma iglesia ha sufrido hasta la actualidad, también se pueden verificar las variaciones que han sufrido las casas, las calles de Cúa y las tierras de la Hacienda Lecumberry llevadas de productivos cultivos a urbanización residencial en la década de los años 70, una imagen que permite contrastar lo observado en el ayer y el hoy,  reforzando las crónicas de la ciudad de Cúa y el Municipio Urdaneta, fortaleciendo así la identidad local y el sentido de pertenencia de los Cueños y porque no decirlo, también de los tuyeros.

Fuentes Consultadas              

  • Archivo fotográfico de la familia Fuentes-Robles.
  • Archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa.
  • Martí, Obispo Mariano. Documentos Relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. (1771-1784). Caracas, Academia Nacional de la Historia, Imprenta Torino, Tomo II, Libro personal, 1998. 746 pp.
  • Monasterios Gómez, Manuel, “Crónicas de Cúa”, Editorial Francisco de Miranda, Los Teques, Venezuela, 2012, 456 pp.
  • Revista “El Cojo Ilustrado” Nº 69,  año III, del 1º de Noviembre de 1894.
  • Sontag, Susan, “Sobre la Fotografía” Alfaguara, Santillana Ediciones Generales, Litografía Ingramex S.A. de C.V., México D.F., México, Primera Edición, 2006, 290 pp.

Pablo Evencio de la Cruz Castellanos Yumar

Por: Iván López Calero

Evencio Castellanos Yumar imagen tomada de www.wikipedia.org (2)

Pablo Evencio de la Cruz Castellanos Yumar.

“El hombre grande es el que toma una idea

y hace de ella un éxito genuino”   

Elbert Green Hubbard

 

 Sus Orígenes

            Afamado pianista, organista, compositor y destacado director de coros y orquestas sinfónicas. Nació en Cúa, actual Municipio General Rafael Urdaneta del Estado Bolivariano de Miranda, Evencio de la Cruz Castellanos Yumar, el 3 de Mayo de 1915. Fue su madre Matilde Yumar nacida en Petare  hermana del padre Luis Alejandro Yumar y su padre Pablo Castellanos Almenar también petareño, quien trabajó en distintas poblaciones como organista, entre ellas  Cúa, donde junto al Padre Yumar fundan la Banda  Musical  “El Rosario”.

Banda El Rosario de Cúa, aparece el Padre Luis Alejandro Yumar, circa 1916

Banda de “El Rosario” de Cúa, a la derecha se puede observar al Padre Luis Alejandro Yumar su fundador, foto circa año 1916. Foto colección familia Monasterios Gómez.

            Luego del nacimiento de Evencio en Cúa la familia se traslada a Canoabo, Estado Carabobo, donde nacen sus hermanos, Tarcisio y Gonzalo, la iniciación musical de Evencio se produjo de la mano de su propio padre; para 1926 cuando Evencio contaba con 11 años, la familia se traslada a Caracas donde comienza a estudiar en el Colegio San Pablo y a recibir clases de piano con el maestro Rafael González Guía.

            Al poco tiempo demuestra ser un aplicado alumno y ejecutante de los teclados y comienza a colaborar con su padre como organista en los servicios de las iglesias de Altagracia y San Juan. Seguidamente se desempeña como pianista en la Broadcasting Caracas (luego llamada Radio Caracas Radio y Radio Caracas Televisión) y del Ateneo de Caracas.

Su formación profesional

            Para principios de la década de los 30`s conoce al maestro Vicente Emilio Sojo y éste lo incentiva a ingresar en la Academia de Arte y Declamación, hoy “Escuela de Música José Ángel Lamas”, luego en 1938 ingresó a la Escuela Superior de Música de Caracas, donde estudió canto con Antonio Pardo Soublette, violonchelo con Carlos Añez, historia y estética de la música con Juan Bautista Plaza, piano con Salvador Narciso Llamozas, armonía y composición con Vicente Emilio Sojo. El 4 de julio de 1944 se graduó como maestro compositor, y como tal formó parte de la primera generación de compositores egresados de la cátedra de composición del maestro Sojo, junto a Antonio Estévez, Ángel Sauce, Inocente Carreño, Modesta Bor y Víctor Guillermo Ramos, entre otros.

            Pasado apenas un año de su graduación como compositor, en la lista de sus propias obras ya tenía algunas de reconocidos méritos, señalándose entre ellas dos canciones modernas una para soprano y otra para tenor, en ritmos venezolanos, un cuarteto para cuerdas, también sobre motivos venezolanos, una sonata para flauta y piano en forma clásica, ejecutada por primera vez en la Escuela de Música por Rhazés Hernández López como flautista, y Antonio J Ramos al piano, varias canciones orfeonísticas y otras infantiles con acompañamiento de piano, una Misa sobre temas del canto gregoriano y por último, un Concierto en La Mayor para piano y orquesta, basado en dos canciones populares venezolanas y un villancico criollo muy conocido, suerte de rapsodia nacional, primero para piano y orquesta que en nuestro país eran formas de expresión musical inéditas, ya que en nuestra historia musical no se tiene nada escrito que informe sobre alguna composición similar.

Evencio Castellanos 1940 www.wikipedia.org

Evencio Castellanos, Antonio Estévez, Ángel Sauce y Víctor Guillermo Ramos en la Escuela Superior de Música de Santa Capilla en 1940, imagen tomada de http://www.wikipedia.org. 

El ejercicio de su profesión

            En 1945 sustituye a Antonio Estévez en la dirección del Orfeón Universitario de la UCV hasta 1947, para el cual compuso el Himno Universitario, con base a un texto de Luis Pastori y Tomás Alfaro Calatrava. Desde agosto de 1947 a septiembre de 1949, (es decir por espacio de dos años) estuvo residenciado en Nueva York donde realizó estudios de perfeccionamiento de piano en el Dalcroze School of Music con el maestro chileno Carlos Buhler. A su regreso a Venezuela, en la catedral de Caracas integró el coro y fue además, organista y maestro de capilla. Asimismo, fue Integrante del Orfeón Lamas y durante 15 años instrumentista de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

            En la década de los 50´s le corresponde sustituir a su padre como maestro de capilla de la catedral de Caracas, cargo que conservó hasta el año 1963. Durante varios años ejerce la docencia en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas, donde tuvo a su cargo las cátedras de órgano y de clavecín, contando entre las filas de sus alumnos al hoy reconocido maestro José Antonio Abreu. En 1964 sustituyó a Sojo como titular de la cátedra de composición de la misma escuela y fue designado director de esta institución de educación musical. En 1969 fue director-fundador de la Orquesta Estudiantil de Cámara de la Universidad Central de Venezuela, agrupación que había surgido por iniciativa de un grupo de estudiantes de las diversas escuelas de música de Caracas. Conformó la primera Orquesta Experimental Juvenil de Venezuela, integrada por alumnos avanzados de la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas.

            Entre 1960 y 1983 se desempeñara como asesor del Instituto Latinoamericano de Investigaciones y Estudios Musicales Vicente Emilio Soto y como profesor de música de la Escuela de Música Juan José Landaeta.

La Docencia

            También ejerció la docencia en diferentes cátedras de la Escuela Superior de Música en funciones de profesor auxiliar de piano (1938-1947), profesor de piano, cátedra nocturna (1945-1947); profesor de órgano y clave (1946- 1972); profesor de composición musical (1957-1964) Y director de la Escuela Superior de Música (1965-1972). Vicepresidente de la Junta Directiva de la Orquesta Sinfónica Venezuela (1950-1951 y 1959), fue miembro del Consejo Superior Consultivo de la misma; presidente de la Asociación Venezuela de  Autores y Compositores (AVAC, 1958-1959); director-fundador del Collegium Musicum de Caracas; director de la Orquesta Estudiantil de la  Universidad Central de Venezuela (1969) y director de la Orquesta Experimental de la Orquesta Sinfónica Venezuela, a la que dirigió en su concierto inaugural el 15 de mayo de 1970. De 1979 a 1984, se desempeñó como asesor musical del Instituto Latinoamericano de Investigaciones y Estudios Musicales Vicente Emilio Sojo.

Vicente Emilio Sojo dirige aguinaldos del Orfeón Lamas en Sta. Teresa. Evencio Castellanos al órgano. imagen tomada de www.doctorpolitico.com

Vicente Emilio Sojo dirige aguinaldos del Orfeón Lamas en la iglesia de Santa Teresa, Caracas,  Evencio Castellanos al órgano. imagen tomada de http://www.doctorpolitico.com. 

Su legado

            Su catálogo comprende obras de canto y piano, sonatas para piano, canciones corales, motetes y música para orquesta, entre las cuales podemos citar: Quinteto para arcos y piano, Preludio para órgano, Preludio para piano, Canciones para voz y piano, Canciones para coros mixtos motetes sacros; la Suite sinfónica Caraqueña; Fantasía cromática para orquesta, Fantasía sinfónica para piano, solista y orquesta de título “Santa Cruz de Pacairígüa” el poema sinfónico “El Tirano Aguirre”, Oratoria profana para solista, coro y orquesta y  El río de las siete estrellas, poema musical basado en una composición poética del poeta cumanés Andrés Eloy Blanco, entre otras.

Reconocimientos

           A lo largo de su trayectoria musical, Evencio  Castellanos Yumar obtuvo diversos galardones y reconocimientos como el premio especial “Ateneo de Caracas” correspondiente al concurso Teresa Carreño (1952) por su Homenaje a Teresa Carreño, el Premio Nacional de Música (1954) por su poema sinfónico Santa Cruz de Pacairígüa y el Premio Nacional de Música (1962) por su oratorio profano El Tirano Aguirre. A través de sus ejecuciones y arreglos, impuso un estilo pianístico brillante que se expresó en sus recopilaciones y armonizaciones de valses de salón.

            Muere en Caracas el 16 de Marzo de 1984. 

Registros grabados o discografía de la obra de Evencio Castellanos 

  • Nueve Canciones Sefardíes
  • Canciones Venezolanas del Siglo XIX
  • Grandes Valses De Salón
  • Danzas Venezolanas del Siglo XIX
  • Viejos Valses de Venezuela
  • Valses Venezolanos de Salón Vol. 1
  • Danzas y Valses de Venezuela Vol. 2
  • Santa Cruz de Pacairigua / El río de las siete estrellas / Avileña Suite (Venezuela Symphony Orchestra, J. Wagner). 

Homenajes a Evencio Castellanos 

            En la actualidad como sentido homenaje a Evencio Castellanos Yumar llevan su nombre: 

  • Orquesta Sinfónica Juvenil Evencio Castellanos (Caracas)
  • Orquesta de Cámara Evencio Castellanos (Cúa)
  • Sala de Música Evencio Castellanos en el núcleo de la Fundación musical Simón Bolívar (Cúa)

 

Bibliografía:

Fuentes secundarias:

  • Calcaño, José Antonio. (2001). La Ciudad y su Música. Caracas: Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela.
  • Fuentes González, Rafael María. (2001).Pedacitos Históricos de Cúa. Cúa, Edo Miranda, Fundación María Teresa Manzo de Angelino.
  • Pérez, Adolfo Angulo. (1975). 12 Grandes hijos de Cúa, Cúa: Fundación María Teresa Manzo de Angelino.
  • Pérez, Adolfo Angulo. (1975). Cúa de ayer, de hoy y de siempre. Caracas: Tipografía El Rincón.

Fuentes electrónicas: 

Fotos:

  • Colección Familia Monasterios Gómez, Cúa.

Centenario del Natalicio de Evencio de la Cruz Castellanos Yumar

Por: Iván López Calero.

     Este domingo 03 de mayo de 2015 se cumplen 100 años que en la población de Cúa, municipio General Rafael Urdaneta naciera Pablo Evencio de la Cruz Castellanos Yumar  el 03 de mayo del año 1915, fue un afamado músico clásico, destacado pianista, compositor y director de coros y orquesta, uno de los hijos más ilustres de esta población tuyera.

     Evencio Castellanos fue un músico con firmes convicciones de incluir en la música clásica la visión nacionalista venezolana, esto por influencia que se le atribuye por haber formado parte de la primera generación de compositores egresados de la cátedra de composición del maestro Vicente Emilio Sojo.

Evencio Castellanos Yumar II